El IPEM N.º 315 “José Hernández” de San Francisco recibió un aporte de $10 millones destinado a fortalecer su equipamiento educativo, mientras avanzan diferentes mejoras edilicias ejecutadas en el marco del Programa FODEMEEP.
El intendente Damián Bernarte visitó el establecimiento para recorrer y supervisar las obras realizadas, entre las que se destaca la renovación integral de las fachadas exteriores del edificio.
Durante la recorrida, Bernarte destacó el trabajo que viene realizando el municipio mediante el FODEMEEP y aseguró que San Francisco mantiene uno de los mejores niveles de cumplimiento del programa a nivel provincial.
“Estamos trabajando constantemente en ello y muestra de eso es la cantidad de obras que realizamos, las cuales son de gran importancia para las escuelas”, señaló el mandatario, quien reconoció que la importante cantidad de establecimientos educativos existentes en la ciudad obliga a mantener intervenciones de manera permanente.
$10 millones para incorporar nuevo equipamiento
En la misma oportunidad, el intendente concretó la entrega de un subsidio de $10 millones proveniente de fondos provinciales.
El dinero será utilizado para adquirir televisores Smart TV de 43 pulgadas para las aulas, un equipo de sonido, paneles acústicos para el Salón de Usos Múltiples (SUM), soportes para micrófonos y un microscopio destinado al Laboratorio de Ciencias Naturales.
La directora del establecimiento, Laura Olivera, explicó que la incorporación del nuevo equipamiento permitirá sumar herramientas para el trabajo cotidiano de docentes y estudiantes.
Con la compra prevista, cada aula contará con un televisor que podrá utilizarse como soporte para el dictado de las clases. También se mejorarán las condiciones del SUM, un espacio utilizado habitualmente para actos y reuniones.
Renovaron unos 2.000 metros cuadrados de fachada
Paralelamente, mediante el Programa FODEMEEP se llevó adelante una intervención integral sobre el exterior del establecimiento.
Las tareas comprendieron el hidrolavado de las superficies, retiro de pintura deteriorada, reparación de revoques y tratamiento de fisuras para mejorar la impermeabilización de los muros.
Posteriormente se realizó la pintura de aproximadamente 2.000 metros cuadrados, preservando los murales existentes sobre la fachada de calle José Hernández y renovando la imagen del resto del edificio.
También fueron recuperados paneles prefabricados de hormigón y se realizaron trabajos sobre diferentes sectores de la estructura. Finalmente, se pintaron la baranda de la rampa, la torre, la cisterna y el techo del ingreso principal, completando la renovación exterior de la institución.